8 Enero 2006

Viena 1900
J. F. YVARS - 08/01/2006
Buscar orientación en un mundo sin coordenadas seguras, éste ha sido uno de los más certeros diagnósticos de la crisis cultural vienesa que tiñó de tensiones el final del siglo. Un momento histórico abierto a la experimentación estética que enfatizaba en la experiencia personal como el más seguro acicate para la liberación imaginativa y sensorial. Un momento provilegiado, además, en la quiebra del yo liberal que terminó por disolverse en la indeterminación artística. El momento, si bien se mira, de disolución agresiva y militante de los prudentes límites que diferencian el arte de la vida. Un arte nuevo que renunciaba a la solidez naturalista para desconfiar en seguida de la evanescente fluidez impresionista, que adivina la abstracción y aspira a un universo de formas originales geométricamente estético y duradero. El poeta Altenberg interpelaba sin concesiones a Klimt: "Es usted un pintor de visión y un filósofo moderno. Mientras pinta se transforma a sí mismo, como en un cuento de hadas, en el más moderno de los hombres... algo que quizá no sea, ni afortunadamente deba ser, en su vida cotidiana". En definitiva, Klimt era a la mirada de sus contemporáneos el pintor de la experimentación, un explorador de la pintura como único campo de la experiencia personal al alcance.
Lo cierto es que el crisol multicultural vienés en el periodo de deriva de la monarquía austrohúngara ha fasciando a historiadores y críticos de la cultura. De la pionera interpretación de Magris, El mito habsbúrgico (1963), y la habilidosa urdimbre de Janik Toulmin, La Viena de Wittgenstein (1973), a la deslumbrante disección de Josep Casals en Afinidades vienesas.En la crisis vienesa puede verse un síntoma clave para entender las fisuras de la cultura europea, sin duda, cuyo cifrado esconde una agónica voluntad de duración que evidencia el antagonismo entre distintas maneras de abordar la cultura visual moderna.
La irreverente Kakania imperial de Musil se hundió en agosto de 1914. La sangrienta realidad de las trincheras daba al traste con la cosmópolis visionaria de Freud y Kafka y descubría al fin las tensiones de una convivencia ilusoria cruelmente ironizada por Krauss en sus efectistas y masivas conferencias semanales. Conseguía despertar del embotamiento al filisteo más reacio y conjurar los fantasmas de la noche vienesa con su palabra incendiaria: las mentiras del alcalde Lueger, el antisemitismo de las clases medias, los terribles rescoldos de la agresividad fronteriza. Basta con repasar el testimonio de Canetti para entender el detonante que explotó con la guerra y la fragilidad del consenso socialdemócrata - esas imparables columnas de desheredados huidos del frente, que horrorizaban a Popper en el momento de radicalización partidista en 1919-.
Éste es el trasfondo que elude la exposición que todavía puede verse en el Grand Palais de París, un homenaje formalista a la secesión vienesa a través de cuatro artistas notables: Klimt, Schiele, Kokoschka, Moser. Un centenar largo de obras ordenado en una temática clásica - historias, paisajes y figuras- que hace justicia a la sorprendente creatividad de cada uno de los pintores, a menudo en confrontación figurativa entre ellos.
En torno a 1900, Klimt y Schiele visualizan la provocación de la nueva estética y promueven una pintura radical que abomina del academicismo naturalista y se burla de las convicciones de la representación tradicional. Unas relaciones francamente complejas que explican el clima de nerviosismo propio del malestar cultural de aquellos años: una individualidad y la creciente ficción autobiográfica de quien pretende afirmarse en el equívoco - de la nostalgia artistocrática de Wittgenstein al trascendentalismo sionista de Herlz o la sexualidad descontrolada de Weininger-. El simbolismo imaginativo de Klimt se desarrolla dentro de los márgenes de la tradición, pero las imágenes escapan de los confines de la forma para dibujar audaces visiones figurativas. L´espoir I y L´espoir II recuperan la atrevida morbidez y sexualidad de la maternidad.
Tal vez en la irrefrenable libertad gráfica de Klimt hundan sus raíces las elementales figuraciones de Schiele. La impúdica efectividad de sus dibujos lineales, que asimilia el elegante grafismo clasicista y la variedad de matices tonales que distinguen el erotismo figuratismo moderno, de Toulouse-Lautrec a Picasso. El artista dibujando un modelo,de la Albertina, es un buen ejemplo: sobre una perspectiva forzosa que conduce al pintor, las modelos juegan irónicamente a desconcertar su mirada severa.
Pero Klimt y Schiele son también grandes retratistas y originales paisajistas. Fritza Riedler o Adele Bloch son poco más que pretextos para la fantasía sensible de Klimt: elaboradas pirámides formales funden color y estructura compositiva en una masa plástica perfecta decorada con el rostro apenas esbozado de la modelo, que pierde cualquier identidad psicológica, como captó pronto Hermine, la hermana del filósofo Wittgenstein, al rechazar el retrato. Los retratos de Schiele, sin embargo, son apreciaciones del color sobre el plano que ahogan el modelo figurativo (Portrait d´une femme)o sirven de soporte para un tema narrativo (Entraver l´artiste est un crime).
Además, Klimt y Schiele fueron dos paisajistas osados que asaltaron con mirada propia un género acotado por la tradición pictórica. Las naturalezas intemporales de Klimt retoman algunos motivos contemporáneos - como los girasoles de Van Gogh, las amapolas- pero los transforman en un universo de significados formales distintos, abigarrados, sin atmósfera, que por un lado preludian las ficticias junglas de Rousseau y por otro parecen caprichosos decorados de papel. Las Façades de Schiele son otra cosa. Se presentan como variaciones sobre el ritmo y la composición cuya reiteración acentúa una incómoda sensación de opresión y angustia, acaso cercana a las divagaciones espaciales del expresionismo. Sabemos que Klimt fue un artista escandaloso, mitad sátiro, mitad santón, siempre en el centro de la sociedad de su tiempo. Schiele, hijo de un jefe de estación que acabó en ingeniero, fue un marginal de sensibilidad exacerbada que desnudó el yo oculto de sus convecinos en impúdicos trazos que le valieron la demonización de pornógrafo. La incisividad erótica de sus obras se mantiene viva hasta hoy y descubre las provocadoras tentativas de Picasso en meros desquites de un viejo mirón. Muerto con apenas 28 años, Schiele es el símbolo del artista inacabado, incapaz de sobreponerse al abismo de sensaciones e imágenes recuperadas por sus ensoñaciones diurnas. Sin duda, el gran desmitificador del sexo: pasión y convulsión en una secuencia de gestos primarios.
Me es difícil entender el contrapunto de Kokoschka y Moser en el entramado de la exposición parisina. Kokoschka fue un expresionista temprano, es verdad, siempre exigente en la selección de sus motivos y en la presentación contenida, sencillamente eficaz. Deux nus o Double portrait son ejemplos apropiados: un homenaje al Greco recién descubierto y, a su vez, el tributo a la expresividad esencialmente cromática de la figuración clásica. Incluso sus ciudades - Dresde o Londres- se resienten de la presión postimpresionista y acaban en brillantes ejercicios de pintura en los años de aprendizaje del artista. Sus retratos destacan quizá por una original intensidad gestual que domina a los personajes y que se transforman en enérgicos signos gráficos cuando actúa sobre el papel.
Moser fue el empresario del grupo vienés y alma de la revista Ver Sacrum.Acertó a elaborar lo que llamaríamos estética secesión y fue el responsable de los talleres vieneses que difundieron la nueva figuración de querencias simbolistas. Excelente artífice también de vitrales e historiadas vidrieras, Moser interesa quizá hoy más que en su tiempo, cuando la apreciación del grafismo y las artes decorativas van en alza. Fue un grafista total, diseñador filatélico y de los inflacionarios billetes de la banca austriaca. No sé si un artista menor, pero su obra nos sirve para reflexionar una vez más, como sugiere Lemoine, las lábiles diferenciaciones que enriquecen el mundo de la narración artística. La modernidad no se define sólo a partir de la crisis figurativa del impresionismo y la voluntad realista y formalizadora de Cézanne: es también un núcleo de contradicciones que abrió los angostos confines del naturalismo decimonónico a la imaginación y la fantasía, a una nueva sensibilidad que colorea todavía hoy de diversidad el eterno despertar del arte.
http://www.lavanguardia.es/web/20060108/51216363450.html
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7 Enero 2006

http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,1849282_page_1,00.html
Cultura y Estilo | 07.01.2006
Cristina Papaleo | www.dw-world.de | © Deutsche Welle.
Freud: ''La revelación del Siglo XXI''
¿Mente brillante o charlatán?
El 6 de mayo se celebra el 150 aniversario del nacimiento del llamado ''Padre del Psicoanálisis''. Para sus detractores fue un genial charlatán. Para muchos otros, un gran pensador.
La controversia en torno a la teoría psicoanalítica vuelve a encenderse en el año de Freud. En su ciudad natal de Pribor, en la actual República Checa,se lo homenajeará con un museo, y en Viena, ciudad en la que vivió desde los tres años, se preparan múltiples exposiciones, debates y conferencias acerca de su obra. Alrededor de 100 eventos a lo largo y a lo ancho del globo están previstos para que su obra se conozca mejor bajo el lema "La revelación del Siglo XXI".
Aunque el legado de Freud al estudio de la psiquis humana sigue siendo tema de debate, es Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: indiscutible que sus teorías sobre la agresividad, la sexualidad y la angustia son la base de todas las terapias psicológicas que hoy conocemos. Quienes lo critican aseguran que sus teorías son un ‘producto del análisis de su personalidad’, y que logró vender una serie de conceptos llamativos detrás de los cuales no hay una base científica sustentable. Sin embargo, es innegable que Freud, al adentrarse en el terreno del inconciente, sentó las bases de la psicología actual.
Una arqueología del alma
El Yo, el Ello y el Súper Yo: estos son los fundamentos del edificio teórico de Freud, y se han grabado tan profundamente en lo que Jung, uno de sus discípulos, llamó el inconciente colectivo que hoy la exploración de la psiquis humana sería impensable sin ellos. El médico Freud, que no encontró respuestas a los misterios del alma humana en la ciencia de su época, se volcó a investigar una zona en penumbras: el inconciente. ¿Qué fuerza desconocida hacía ver alucinaciones a los enfermos? ¿Qué llevaba al hombre a comportarse contrariando las reglas de la cultura, y que lo hacía, al mismo tiempo, desear formar parte de esa cultura costara lo que costara?
Freud se empeñó como ningún otro médico de Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: El diván de Freud, en el Museo de la Biblioteca Nacional en Washington, EE.UU. entonces en poder entender los mecanismos del comportamiento humano, y supo que eso no sería posible utilizando las técnicas de su época. Así fue que sacó a los locos de los manicomios y los rehumanizó llevándolos al diván y haciendo comprender a la sociedad que había más dentro del hombre que el mero cerebro en formol de la facultad de medicina.
De este modo descubrió la importancia de dejar hablar a sus pacientes sobre lo que los aquejaba, y colocó, con el primer famoso caso de Anna O. junto a su colega Josef Breuer, la piedra fundamental del psicoanálisis: el relato y la asociación de ideas. Todo lo contado por el paciente cobró importancia y se transformó en material de interpretación.
Hablemos de sexo
También hay un antes y un después de Freud en cuanto a poner la sexualidad humana sobre el tapete. Su contribución acerca del principio del placer, el complejo Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: de Edipo y la sexualidad infantil influenció a filósofos como Michel Foucault y antropólogos como Margaret Mead. La sociología del S. XX tampoco escapa a la influencia del pensamiento del médico vienés, ya que con su aporte a la destabuización de la sexualidad contribuyó también a una mayor comprensión y desarrollo de las relaciones sociales.
Criticado durante los años 50 por haberle dado ‘excesiva importancia’ a lo sexual, Freud nos recuerda que ‘no somos dueños de nosotros mismos’, y con esto lanza la primera mirada sobre lo que muchos se niegan a ver: la propia vulnerabilidad y las propias falencias. En aquellos años revivían las posturas biológicas y comenzaban a recetarse los primeros psicofármacos. Un velo de represión volvía a caer sobre la humanidad y era una época en la que se debía ante todo, funcionar bien. De hecho, el concepto de sexualidad de Freud es mucho más amplio que el que hoy conocemos. Se trata de la energía sexual como energía vital, el Eros, siempre en pugna con el instinto de muerte, Tánatos.
Freud de entrecasa
¿Quién era Freud? En principio, un pesimista que veía al Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Anna Freud, su hija, se dedicó al psicoanálisis infantil. hombre como un animal que desea, en conflicto con su familia, con la sociedad y consigo mismo. Hijo de un comerciante de lanas empobrecido, nunca utilizaba su nombre judío, Sigismund Schlomo. Se decía ateo. A los 30 años se casó con Martha Bernays, una muchacha de buena familia, y tuvo seis hijos. De su experiencia analítica y la dedicación a sus pacientes comenzó a desarrollar sus teorías psicológicas. Fue un fumador compulsivo y enfermó de cáncer de paladar en 1920. Sus libros fueron quemados por los nazis en 1933. Murió el 23 de septiembre de 1939 en Londres siendo una personalidad famosa y respetada.
El arte y el psicoanálisis
Inspirador de corrientes artísticas como el Surrealismo, con su ‘Intepretación de los Sueños’ el discurso de Freud no se queda en el campo científico, sino que abarca un sinfín de manifestaciones humanas Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: L'Homme au Chapeau melon" de René Magritte, pintor surrealista. incomprensibles y abre un pasadizo secreto hacia fenómenos que la ciencia aún hoy no es capaz de explicar fehacientemente: la intuición, las casualidades (el ‘azar objetivo' de los surrealistas), la telepatía, la videncia. Su influencia se ve también en la literatura de André Gide, D.H. Lawrence y Thomas Mann, y en las obras de cineastas como Alfred Hitchcock y Woody Allen. Fue sin duda una mente brillante abriendo caminos que aún no se han terminado de explorar.
La controversia en torno a la teoría psicoanalítica vuelve a encenderse en el año de Freud. En su ciudad natal de Pribor, en la actual República Checa,se lo homenajeará con un museo, y en Viena, ciudad en la que vivió desde los tres años, se preparan múltiples exposiciones, debates y conferencias acerca de su obra. Alrededor de 100 eventos a lo largo y a lo ancho del globo están previstos para que su obra se conozca mejor bajo el lema "La revelación del Siglo XXI".
Aunque el legado de Freud al estudio de la psiquis humana sigue siendo tema de debate, es Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: indiscutible que sus teorías sobre la agresividad, la sexualidad y la angustia son la base de todas las terapias psicológicas que hoy conocemos. Quienes lo critican aseguran que sus teorías son un ‘producto del análisis de su personalidad’, y que logró vender una serie de conceptos llamativos detrás de los cuales no hay una base científica sustentable. Sin embargo, es innegable que Freud, al adentrarse en el terreno del inconciente, sentó las bases de la psicología actual.
Una arqueología del alma
El Yo, el Ello y el Súper Yo: estos son los fundamentos del edificio teórico de Freud, y se han grabado tan profundamente en lo que Jung, uno de sus discípulos, llamó el inconciente colectivo que hoy la exploración de la psiquis humana sería impensable sin ellos. El médico Freud, que no encontró respuestas a los misterios del alma humana en la ciencia de su época, se volcó a investigar una zona en penumbras: el inconciente. ¿Qué fuerza desconocida hacía ver alucinaciones a los enfermos? ¿Qué llevaba al hombre a comportarse contrariando las reglas de la cultura, y que lo hacía, al mismo tiempo, desear formar parte de esa cultura costara lo que costara?
Freud se empeñó como ningún otro médico de Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: El diván de Freud, en el Museo de la Biblioteca Nacional en Washington, EE.UU. entonces en poder entender los mecanismos del comportamiento humano, y supo que eso no sería posible utilizando las técnicas de su época. Así fue que sacó a los locos de los manicomios y los rehumanizó llevándolos al diván y haciendo comprender a la sociedad que había más dentro del hombre que el mero cerebro en formol de la facultad de medicina.
De este modo descubrió la importancia de dejar hablar a sus pacientes sobre lo que los aquejaba, y colocó, con el primer famoso caso de Anna O. junto a su colega Josef Breuer, la piedra fundamental del psicoanálisis: el relato y la asociación de ideas. Todo lo contado por el paciente cobró importancia y se transformó en material de interpretación.
Hablemos de sexo
También hay un antes y un después de Freud en cuanto a poner la sexualidad humana sobre el tapete. Su contribución acerca del principio del placer, el complejo Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: de Edipo y la sexualidad infantil influenció a filósofos como Michel Foucault y antropólogos como Margaret Mead. La sociología del S. XX tampoco escapa a la influencia del pensamiento del médico vienés, ya que con su aporte a la destabuización de la sexualidad contribuyó también a una mayor comprensión y desarrollo de las relaciones sociales.
Criticado durante los años 50 por haberle dado ‘excesiva importancia’ a lo sexual, Freud nos recuerda que ‘no somos dueños de nosotros mismos’, y con esto lanza la primera mirada sobre lo que muchos se niegan a ver: la propia vulnerabilidad y las propias falencias. En aquellos años revivían las posturas biológicas y comenzaban a recetarse los primeros psicofármacos. Un velo de represión volvía a caer sobre la humanidad y era una época en la que se debía ante todo, funcionar bien. De hecho, el concepto de sexualidad de Freud es mucho más amplio que el que hoy conocemos. Se trata de la energía sexual como energía vital, el Eros, siempre en pugna con el instinto de muerte, Tánatos.
Freud de entrecasa
¿Quién era Freud? En principio, un pesimista que veía al Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Anna Freud, su hija, se dedicó al psicoanálisis infantil. hombre como un animal que desea, en conflicto con su familia, con la sociedad y consigo mismo. Hijo de un comerciante de lanas empobrecido, nunca utilizaba su nombre judío, Sigismund Schlomo. Se decía ateo. A los 30 años se casó con Martha Bernays, una muchacha de buena familia, y tuvo seis hijos. De su experiencia analítica y la dedicación a sus pacientes comenzó a desarrollar sus teorías psicológicas. Fue un fumador compulsivo y enfermó de cáncer de paladar en 1920. Sus libros fueron quemados por los nazis en 1933. Murió el 23 de septiembre de 1939 en Londres siendo una personalidad famosa y respetada.
El arte y el psicoanálisis
Inspirador de corrientes artísticas como el Surrealismo, con su ‘Intepretación de los Sueños’ el discurso de Freud no se queda en el campo científico, sino que abarca un sinfín de manifestaciones humanas Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: L'Homme au Chapeau melon" de René Magritte, pintor surrealista. incomprensibles y abre un pasadizo secreto hacia fenómenos que la ciencia aún hoy no es capaz de explicar fehacientemente: la intuición, las casualidades (el ‘azar objetivo' de los surrealistas), la telepatía, la videncia. Su influencia se ve también en la literatura de André Gide, D.H. Lawrence y Thomas Mann, y en las obras de cineastas como Alfred Hitchcock y Woody Allen. Fue sin duda una mente brillante abriendo caminos que aún no se han terminado de explorar.
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6 Enero 2006

05/01/2006 11:00
Mozart todavía conmociona al mundo
Expertos y amantes de la música están pendientes de la revelación en torno a la autenticidad del presunto cráneo del músico, guardado desde hace unos cien años en Salzburgo.
EFE
Viena.- Los expertos y amantes de la música están pendientes de que próximamente se revele el secreto en torno a la autenticidad del presunto cráneo de Wolfgang Amadeus Mozart, guardado desde hace unos cien años por la Fundación Mozarteum de Salzburgo.
El cráneo ha sido examinado reiteradas veces, pero el Instituto Forense de Innsbruck afirma haber llegado ahora a una conclusión definitiva, al comparar por primera vez pruebas del ADN de Mozart con el de familiares cercanos, cuyos resultados han sido confirmadas por un prestigioso laboratorio del Ejército estadounidense.
El médico forense Walther Parson aún no ha querido descifrar el enigma para el público, porque un acuerdo concluido con la Radiotelevisión austríaca ORF le obliga a guardar el secreto hasta el domingo, 8 de enero, a las 21:55 (20.55 GMT) de la noche.
A esa hora la ORF, que encargó el estudio, emitirá un programa titulado “Mozart – búsqueda de vestigios”, con un debate posterior en el que participa la renombrada historiadora Brigitte Hamann y en el cual se expondrán todos los detalles científicos.
En ese programa, según ha anunciado la ORF, se responderá definitivamente a la pregunta que ha causado tanta polémica y discusión: si se conserva el cráneo auténtico de quien ha sido calificado como el “músico más genial de todos los tiempos”.
El acalorado debate tiene sus orígenes a finales del “Siglo de las Luces” en torno a 1800, cuando las ciencias naturales comenzaron a prosperar.
Entonces algunos creían firmemente en que las dotes del espíritu tenían que expresarse en la forma y el tamaño de la cabeza o, en el caso de un músico, también en el oído, por lo que fueron robados por ejemplo los huesecillos del oído de Ludwig van Beethoven.
Mozart murió, con tan sólo 35 años, presuntamente de una fiebre reumática, en tiempos del emperador ilustrado José II, que prohibió los entierros debajo de las iglesias por el olor insoportable que exhalaban los numerosos cadáveres mal sepultados en las criptas.
El emperador impuso los funerales fuera de la ciudad, en el llamado “ataúd de ahorro”, cuyo fondo se podía abrir para dejar el cadáver en una fosa común, envuelto tan sólo en un saco.
Se sabe además que los familiares y amigos de Mozart no acompañaron el coche de caballos que, el 6 de diciembre de 1791, se trasladó de la catedral de San Esteban al cementerio de St. Marx, donde los restos del compositor fueron inhumados sin testigos en una fosa donde cabían 16 ataúdes.
La comitiva fúnebre, de la que inicialmente formaba parte el contrincante más famoso de Mozart, Antonio Salieri, y en la que iban varios músicos de la orquesta del Teatro de la Corte, como el último discípulo de Mozart, Franz Xaver Suessmayer, capituló en la puerta de la ciudad ante la lluvia y nieve.
Cincuenta años más tarde estalló una acalorada disputa sobre el último paradero de Mozart y su localización, hasta que en 1859 se le erigió un monumento fúnebre que en 1891 fue trasladado al nuevo Cementerio Central, mientras el lugar donde se sospecha su entierro original en St. Marx queda marcado por la figura de un ángel.
El presunto cráneo de Mozart fue “salvado” en 1801 por un sepulturero, aunque no se sabe dónde llegó a parar hasta 1842, cuando lo obtuvo un grabador de nombre Jakob Hyrtl.
Este lo legó en 1868 a su hermano Joseph, un anatómico que a su vez se lo enseñó a su compañero de estudios Ludwig August Frankl, primer autor de una descripción detallada de la calavera.
Hyrtl regaló después el cráneo a la ciudad de Salzburgo, pero la valiosa reliquia desapareció y no llegó a la ciudad natal de Mozart hasta 1902, y a partir de entonces ha sido una y otra vez objeto de investigaciones.
El equipo de medicina forense de Innsbruck sometió a pruebas dos dientes de la calavera y comparó el material de ADN con material hereditario de familiares de la madre de Mozart.
Dado que los familiares de Mozart están enterrados en el cementerio de San Sebastián de Salzburgo, los expertos pudieron extraer partículas de los huesos de fémur de la abuela maternal y de la hija de María Ana Mozart, hermana del compositor.
La Fundación Mozarteum facilitó un mechón de pelo del genio para las investigaciones de expertos de ADN, químicos e historiadores, pero -sea cual sea el resultado- el genio del maestro “caído del cielo”, como dijo recientemente el director de orquesta Nikolaus Harnoncourt, probablemente se sustraerá a la investigación científica.
http://www.economista.com.mx/articulos/2006-01-05-5601
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5 Enero 2006

250.º ANIVERSARIO DEL COMPOSITOR
Austria celebra a su genio
Viena y Salzburgo organizan multitud de actos por el año Mozart
La vida y la época de Mozart serán recreadas en dos grandes exposiciones
El festival de verano de Salzburgo afrontará el reto de representar las 22 obras escénicas del autor
MARINO RODRÍGUEZ - 03/01/2006
Enviado especial. VIENA
De Viva Mozart!, una exposición con ese título en castellano, hasta I hate Mozart (Odio a Mozart), una nueva ópera de Bernhard Lang. Un atracón de Mozart. El todo Mozart. Eso es lo que va a vivir Austria en el 2006 para celebrar el 250.º aniversario del nacimiento de su mayor genio, de su más celebrado ciudadano, Wolfgang Amadeus Mozart. El año Mozart incluirá multitud de acontecimientos de todo tipo, algunos en poblaciones como Linz, Baden, St. Gilgen o Seehan, pero la mayoría se realizará en las dos ciudades en las que Mozart vivió y creó la mayor parte de sus más de seiscientas obras: Salzburgo, donde nació el 27 de enero de 1756, y Viena, donde pasó los últimos diez años y murió en 1791.
TODAS SUS ÓPERAS. El proyecto más ambicioso es la representación de todas las obras escénicas de Mozart (22) durante las cinco semanas del festival de verano de Salzburgo, todo un reto, pues no suelen presentarse más de seis o siete montajes cada año. Las óperas más conocidas se presentarán en las producciones que el festival ha estrenado estos últimos años, a excepción de La flauta mágica y Las bodas de Fígaro, de las que se ofrecerán nuevas producciones. Para el resto de las obras se ha acudido a colaboraciones con teatros de ópera -y algunos festivales-, en especial de Alemania -aunque también habrá una coproducción con La Fenice de Venecia-, que trasladarán a Salzburgo a sus compañías. En Viena destacan nuevas producciones de La flauta mágica (dos, una de ellas concebida por el gran director teatral Krystian Lupa), de Idomeneo (con escena de Willy Decker y batuta de Ozawa) o el duetto integrado por Don Giovanni y la versión que del mito de Don Juan hizo Erwin Schulhoff (Flammen), ambas con dirección de Keith Warner (escena) y Bertrand De Billy (batuta).
NUEVAS CREACIONES. Entre las nuevas creaciones encargadas para el año Mozart destacan la mencionada I hate Mozart o las nuevas óperas de John Adams (A flowering tree) y Kaaija Saariaho (La passion de Simone, inspirada en la vida de la filósofa Simone Weil). Estas dos últimas se estrenarán en el nuevo y ecléctico festival vienés New Crowned Hope, concebido por Peter Sellars. Otras nuevas óperas estarán inspiradas en Don Giovanni (Don Juan Turns 60, de Dirk D´Ase) y La flauta mágica (Magic Flute 06, de Thomas Pernes), y se estrenará asimismo un ballet con música de Fazil Say y coreografía de Elio Gervasi (Mozart-Two-6). Otro esperado estreno será el segundo concierto para piano y orquesta de Chick Corea. Se ha encargado también un mediometraje a 28 cineastas austriacos: cada uno ideará un minuto de imágenes inspirándose en música de Mozart.
CASAS DE Y PARA MOZART. La única casa que se conserva de las que Mozart habitó en Viena ha sido convertida en un moderno museo de cinco plantas dedicado al músico, la Mozarthaus Vienna. Por su parte, el Theater an der Wien (1805), heredero del que acogió el estreno de La flauta mágica, ha sido recuperado como teatro de ópera, tras largos años dedicado a musicales. Lo inaugurará Plácido Domingo el 8 de enero. El objetivo es convertirlo en el teatro mozartiano por excelencia, y en el 2006 acogerá ya las producciones más destacadas del año Mozart en Viena. En Salzburgo se ha procedido a reformar a fondo el teatro pequeño de festivales. Bautizado como Casa para Mozart, se inaugurará el 26 de julio. También se ha reformado y acondicionado el Aula Magna de la universidad, donde se representará Apollo et Hyacinthus, primera pieza escénica de Mozart, que la estrenó en ella cuando tenía 11 años.
UN SINFÍN DE CONCIERTOS. Los conciertos con obras de Mozart serán continuos en Viena y Salzburgo en el 2006. Y prácticamente todas las figuras mundiales de la música estarán en ellos. Hasta la Filarmónica de Viena hizo un hueco entre los valses y las polcas straussianos de su famoso Concierto de Año Nuevo para homenajear al genio con la obertura de Las bodas de Fígaro. En Salzburgo, además de los conciertos del festival de verano -que mezclarán obras de Mozart con nuevas piezas de autores actuales-, destacan los de la Semana Mozart (Mozartwoche), que este año se dobla en duración y acogerá 30 actuaciones. En la mañana del 27 de enero, el presidente de Alemania presidirá el concierto oficial del 250.º aniversario, con Harnoncourt dirigiendo a la Filarmónica de Viena. Ese día habrá también conciertos y otras actividades en lugares públicos de Salzburgo y Viena.
EXPOSICIONES. El Museo Albertina de Viena y el Carolino Augusteum de Salzburgo acogerán sendas grandes exposiciones que recrearán la vida y la época de Mozart combinando museografía clásica (pinturas, objetos, manuscritos...) con la más moderna (instalaciones visuales y sonoras, algunas interactivas). También habrá exposiciones sobre Mozart en el Museo Judío de Viena o en el Museo Infantil Zoom. Y las dos casas de Mozart en Salzburgo completarán sus exposiciones fijas con muestras temporales. El director de escena Robert Wilson ideará una instalación especial para la casa natal.
LIBROS Y SIMPOSIOS. La organización del año Mozart ha promovido una gran enciclopedia sobre el genio (seis volúmenes) y en Austria también están anunciadas nuevas biografías y estudios. Asimismo, diversas instituciones musicales de Salzburgo y Viena organizarán simposios sobre la vida y obra de Mozart.
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5 Enero 2006

Jansons debuta, con alegría y precisión, como director del Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena
'Las Bodas de Fígaro' fueron la apertura del gran homenaje que todo el mundo rendirá en el 2006 a Mozart con motivo del 250 aniversario de su nacimiento
Estrella Digital/Efe
Madrid/Viena
Con elegancia, alegría y precisión, el maestro letón Mariss Jansons debutó como director del célebre Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, que desde el Musikverein de esta capital llevó a 60 países la tradicional música de la dinastía de los Strauss y un homenaje a Mozart. "Las Bodas de Fígaro" de Wolfgang Amadeus Mozart en la primera parte del "concierto más famoso del mundo", fue la apertura del gran homenaje que los filarmónicos vieneses, Austria y todo el mundo rendirán en el 2006 al genial compositor salzburgués con motivo del 250 aniversario de su nacimiento (el 27 de enero).
Jansons, de 63 años, vio cumplirse "uno de sus grandes sueños", según sus propias palabras, al debutar con la batuta en este evento en la Sala Dorada del Musikverein, adornada con 30.000 flores de la ciudad de italiana de San Remo, que las envía puntualmente para este evento desde hace un cuarto de siglo. Tras ser elegido "democráticamente" por los miembros de la orquesta, Jansons se preparó durante meses estudiando personalmente unas 800 obras de la prolífera dinastía de músicos Strauss, sacando de los archivos manuscritos y partituras originales.
"Quise escuchar todo personalmente para elegir lo más interesante" y finalmente "pudimos planear un programa equilibrado" entre las obras populares que el público siempre quiere oír, otras tocadas con menos frecuencia y algunas que nunca se habían interpretado en este concierto, explicó Jansons en declaraciones a la televisión pública austríaca ORF.
Entre las primicias que escogió el maestro letón destacó, por ejemplo, la polka "Telephon" de Eduard Strauss, que concluyó con la escenificación de una irritación humorística: el inesperado sonido de un teléfono móvil rompió la atenta atmósfera del concierto. Su propietario, el propio director de la orquesta, lo sacó del bolsillo y lo apagó con muestras de sentimiento de culpa para retomar inmediatamente la batuta y hacer sonar las últimas notas de la polca, entre las risas cómplices del público.
Piezas de la familia Strauss
Con la excepción de la pieza de Mozart, el programa de 20 obras estuvo concentrado en los tradicionales valses, polcas y marchas de la familia Strauss, mientras que el arreglo de Joseph Lanner de varias melodías de óperas de Mozart en el vals "Die Mozartisten" ("Los Mozartistas") resaltó la perenne influencia del arte de "Amadeus".
Jansons optó por dejar que los deseos de felicidad lleguen básicamente a través de la música, y no los envió explícitamente en varios idiomas como han hecho la mayoría de sus antecesores. "La música es el idioma de nuestra alma y nuestros corazones. Es el alimento de nuestro espíritu", explicó desde el podio en alemán y en inglés tras el final del programa oficial y antes de los "bises" absolutamente obligados.
Y es que éstos incluyen cada primero de enero sin falta el famoso "Danubio Azul", del "rey del vals" Johann Strauss hijo, y la "Marcha de Radetzky", de Johann Strauss padre, que, acompañada por las palmas del público, pone fin al concierto.
Más de 100 millones de espectadores
Dos coreografías de John Neumeier, con solistas del Ballet de Hamburgo y del Ballet de la Opera de Viena formaron parte de la versión televisada, filmadas en el Theater an der Wien, teatro lírico donde tuvo lugar el estreno mundial de "La Flauta Mágica", y en el histórico Palacio Epstein de Viena. En el intervalo, la versión televisada llevó además a más de cien millones de espectadores un filme con paisajes y lugares relacionados a la vida de Mozart.
El número de países, oyentes y espectadores que gozan de este espectáculo ha ido aumentando de año en año y hoy ha ampliado aún más su radio al llegar por primera vez a países como México, Ecuador, Bolivia, El Salvador y Guatemala. Además de convertirse en un homenaje a Mozart, el concierto fue también escenario para el debut del canciller federal de Austria, Wolfgang Schüssel, como presidente del Consejo Europeo.
Austria asumió el pasado sábado la presidencia rotativa y semestral de la Unión Europea (UE) y la homóloga alemana de Schüssel, Angela Merkel, fue la primera de sus colegas en ser recibida por el nuevo presidente del Consejo, antes de asistir juntos al Musikverein.
http://www.estrelladigital.es/articulo.asp?sec=cul&fech=02/01/2006&name=concierto
servido por cafevienes
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