Austria espera reanimar la Constitución Europea

Lunes 09.01.2006, CET 13:19
9 de enero de 2006 13:05
Austria espera reanimar la Constitución Europea
VIENA (Reuters) - Austria, que acaba de asumir la presidencia semestral de la Unión Europea, ha dicho que espera sacar la problemática Constitución Europea del congelador, pero las divisiones en el Gobierno y un amplio escepticismo en la opinión pública austriaca ponen de manifiesto lo difícil que será resucitar un texto que fue rechazado el año pasado por los votantes franceses y holandeses.
"El proceso constitucional (...) se ha frenado durante el último medio año, y ahora está en un camino cubierto por la nieve y esperando a la primavera. Así que lo que necesitamos es un cambio climático", declaró el domingo la ministra de Asuntos Exteriores, Ursula Plassnik.
"Hemos tenido enormes golpes al ego europeo en 2005", declaró a unos periodistas de visita en Bruselas, refiriéndose a los dos referendos en los que triunfó el "No" a un texto que pretende simplificar el funcionamiento de una Unión ampliada, y a la dura batalla por el próximo presupuesto comunitario.
El Gobierno austriaco tratará su enfoque el lunes, en una reunión con la Comisión Europea que tradicionalmente marca el inicio de cada presidencia.
Plassnik no concretó qué quiere hacer Viena con el tratado constitucional, y manifestó que después de dialogar con ciudadanos, intelectuales y expertos culturales, espera "marcar las preguntas" e "intentar crear las piezas del puzzle de las respuestas".
Entre las preocupaciones del público que se tratarán están la "finalidad" de la integración europea (dónde termina), la "cuestión de la frontera" (cuántas ampliaciones más), la respuesta europea a la globalización y el lugar de la democracia, indicó.
Sin embargo, comentarios por el vicecanciller de derechas Hubert Gorbach y el ministro inconformista de Finanzas, Karl-Heinz Grasser, muestran que ni siquiera el Gobierno austriaco está de acuerdo con qué hacer con la Constitución.
DISIDENCIAS
Gorbach, miembro del partido BZO dirigido por el activista antiinmigración Jörg Haider, aseguró que la Constitución está dañada irremediablemente, por lo que los dirigentes europeos deberían volver a la mesa de negociaciones para redactar un nuevo texto que dejase más poderes en los gobiernos locales y nacionales y menos en Bruselas.
Una encuesta del Eurobarómetro publicada el mes pasado mostró que apenas un tercio de los austriacos pensaba que la pertenencia a la UE es buena para el país, solo una década después de su ingreso en 1995.
La formación de extrema derecha Partido de la Libertad, que Haider y algunos de sus colaboradores abandonaron el año pasado, está pensando plantear una petición nacional en marzo para intentar forzar un referéndum que remate la constitución y acabe con las ampliaciones europeas.
No se espera que tenga éxito, pero seguirá reforzando la presión euroescéptica sobre el canciller, Wolfgang Schüssel, de cara a las elecciones generales previstas para octubre.
/Por Paul Taylor/
Reuters
http://www.swissinfo.org/ses/swissinfo.html?siteSect=143&sid=6369359&cKey=1136808336000
